Para 2005, el sello RCA era representado por la curiosa unión de Sony y BMG, y bajo éste, nació “Trula es mundial”, un trabajo perfecto y con mucho sentimiento, con la mayoría de las canciones de una calidad excelente, letras muy agradables. Entre las que se destacan el lento “Tocando fondo”, “Loca conmigo”, “Hasta el fin del mundo”, “Si la ves”, “Si me pregunta por ti” y la reedición de dos temas que alguna vez cantó La Pepa, “Que pena, pena” y “Llévatelo todo, todo”.
Junto a Alejandro y Pablo, estuvieron en este disco, en el piano programación, Lucas Zaurrini; en el bajo, Juan Pablo Villalón; en los teclados y arreglos, Iván Scavuzzo y también en teclados, Diego Ribba; en la batería y güira, Marcelo Escudero, en guitarra, el legendario Jorge Tarnavasio; en las tumbadoras, Mauro Ochoa, en timbaletas, Mauricio Cánovas; en la tambora, Alejandro Avellaneda. En trompetas seguían Walter Barrionuevo y Juan Márquez y el ex Chévere Hugo González en los trombones. La locución como desde que se fue Manolo, Luis Cima. En coros participó Diego Cánovas.
El disco fue grabado en Pira Córdoba. La familia Cánovas seguía como manager y Carlos Lacamoire junto a Walter Viro y Polo sus secretarios. El arte y diseño a cargo nuevamente de Visual Productora y Diego Cánovas. La producción de Juan Carlos Monasterio y el regreso de un colaborador de Manolo en otras épocas, Iván Scavuzzo, esta vez para ocupar su lugar y ser su Director Musical.
Y los Trulaleros agradecidos, por que se siente encendida, la eterna presencia del maestro de maestros, Manolo. Si desde dónde esté, ve este presente, de seguro esta orgulloso. Por que es fácil pararse tras un micrófono cuando el éxito está asegurado, pero resurgir y luchar desde abajo fueron costumbre en él, y ver a sus músicos elegidos, a sus hijos y su familia y amigos, y a su pueblo, peleándole al mundo por mantener viva la llama que arde en el corazón de Trulalá.